ANAFILAXIA O REACCIÓN ALÉRGICA EN ADULTOS Y NIÑOS

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La anafilaxia es una condición que requiere asistencia inmediata para su resolución, se puede presentar en diferentes entornos: consultorio, hospital, escuela, hogar o en algún otro espacio público.

Se abordan aspectos epidemiológicos, desencadenantes, factores de riesgo y cofactores; se explican de una manera didáctica los mecanismos fisiopatológicos que se traducen en fenotipos de presentación. Se enfatiza el diagnóstico clínico con base en criterios ya establecidos, se mencionan clasificaciones para evaluar la gravedad de la reacción, así como el rol de las pruebas clínicas o de laboratorio. Como aspectos de relevancia, se abordan el tratamiento de primera elección con adrenalina, instrucciones sobre autoinyectores y diferentes elementos para el tratamiento complementario y de segunda elección. También se refieren aspectos a considerar al dar de alta a un paciente y medidas de seguimiento, con un énfasis preventivo en la comunidad. Finalmente, se menciona el abordaje en el consultorio de alergia para decidir sobre opciones de inmunomodulación.

La incidencia de anafilaxia es difícil de precisar en la población general debido a variaciones geográficas, demográficas, al uso de distintas definiciones y a mediciones epidemiológicas. El reconocimiento de la anafilaxia como una condición potencialmente fatal se ha incrementado entre las diferentes especialidades.

La anafilaxia es multifactorial y su etiología varía de acuerdo a regiones, diferencias culturales y étnicas, grupos de edad, dieta y forma de preparación de los alimentos. Los alimentos son los principales desencadenantes de anafilaxia en los niños y adolescentes, mientras que en adultos son los medicamentos y los venenos de insectos. Los casos que posterior a un estudio alergológico completo no logran identificar la causa y no hay ningún otro factor desencadenante, se catalogan como idiopáticos.

El diagnóstico de la anafilaxia es clínico y se basa en una historia del episodio, que incluye información de todas las exposiciones y eventos en las horas o minutos que preceden al inicio de los síntomas. Por lo que su diagnóstico se apoya en la identificación de patrones de signos y síntomas sobre un contexto de exposición a un alérgeno potencial o conocido.

Puede ser difícil de reconocer cuando se presenta con pocas manifestaciones clínicas o de forma atípica.

De igual forma, la anafilaxia es difícil de diagnosticar si es desencadenada por un agente desconocido, si ocurre en niños pequeños, en individuos afónicos, disneicos o inconscientes y también si se trata de un primer episodio o aparece en situaciones clínicas específicas (hemodiálisis, cirugía, durante un parto).

 En los niños con frecuencia la primera manifestación de alergia alimentaria es una reacción anafiláctica. En los menores de dos años son frecuentes el llanto y decaimiento. En los más grandes se presenta tos que progresa a disfonía y sibilancias, sobre todo si coexiste el asma. La afectación respiratoria (laríngea o bronquial) es la que traduce gravedad en la anafilaxia de la infancia.

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