La otra cara de la Denuncia Sanitaria

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La palabra “denuncia” proviene del latín que está conformada por tres partes latinas: el prefijo de, que puede traducirse como “privación”; el verbo “nunciare”, que es sinónimo de “hacer saber”; y el sufijo –ia, que es equivalente a “cualidad”.

Por lo tanto, podemos entender como denuncia, a la acción y efecto de denunciar, es decir, avisar, notificar o declarar la irregularidad o ilegalidad de algo, en términos comunes es la acción de delatar.

Ésta acción es realizada ante una autoridad correspondiente, la cual, implica poner en marcha a toda una maquinaria judicial para que realice las acciones que le corresponden y dé el seguimiento que la situación en particular y sus facultades le permiten.

Es entonces, donde la Ley General de Salud (LGS), tiene facultades para poder hablar de una denuncia, aun cuando en algunas ocasiones, se entienda como denuncia a solo hechos o actos delictivos, ya que, en esta ley podremos encontrar que le proporciona a la COFEPRIS la facultad para conocer, resolver y vigilar un riesgo sanitario, para efectos de lo anterior, en su artículo 17 bis, señala que corresponde a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios:

  1. Efectuar la evaluación de riesgos a la salud en las materias de su competencia, así como identificar y evaluar los riesgos para la salud humana que generen los sitios en donde se manejen residuos peligrosos;

De lo anterior podemos desprender entonces, que la COFEPRIS tiene atribuciones para:

I. Ejercer la regulación, control, vigilancia y fomento sanitarios, que en términos de las disposiciones aplicables corresponden a la Secretaría en materia de:

a. Establecimientos: de salud, de disposición de órganos, tejidos, células de seres humanos y sus componentes, de disposición de sangre y los demás establecimientos que señala el citado ordenamiento, con las excepciones a que hace referencia la Ley;

b. Medicamentos, remedios herbolarios y otros insumos para la salud;

c. Alimentos y suplementos alimenticios;

d. Bebidas alcohólicas y bebidas no alcohólicas.

Es por esto, que la LGS prevé estas atribuciones a través de su artículo 60, donde concede acción popular para denunciar ante las autoridades sanitarias todo hecho, acto u omisión que represente un riesgo o provoque un daño a la salud de la población.

En este mismo apartado de la ley, se señala que la acción popular podrá ejercitarse por cualquier persona, bastando para darle curso el señalamiento de los datos que permitan localizar la causa del riesgo, entendiendo que con lo anteriormente señalado y el significado de denuncia, podríamos encontrar dos tipos de denuncias:

• Anónima. Como su propio nombre indica, es aquella que se realiza por una persona sin dar a conocer su identidad.

• Penal. Es la que viene a dejar constancia de que se ha sido testigo o víctima de un delito determinado.

Ya con toda la información descrita, podemos conocer que la propia COFEPRIS señala que las denuncias sanitarias tienen por objeto poner en conocimiento de esta autoridad, los hechos actos u omisiones en materia sanitaria, que, según la perspectiva del denunciante, provoque un daño a la salud de la población o le represente un riesgo.

Es por esto, que podemos entender que estas denuncias sanitarias, no solo van enfocadas a poner en el ojo de la autoridad un establecimiento de salud, sino tiene un alcance mucho más grande en donde se pueden encontrar ejemplos tanto en productos, insumos, alimentos, como en muchos establecimientos de salud.

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