El impacto de la Bioética en tu labor en la atención de pacientes pediátricos

La Bioética se ha popularizado y entrado en el debate social por temas que han sido noticia de primera página, en general referidos al inicio (aborto, límites de viabilidad, grandes malformados) o al final de la vida (eutanasia, limitación del esfuerzo terapéutico, manejo del paciente crítico). Sin embargo, otras muchas situaciones pueden plantear problemas éticos en la práctica clínica cotidiana que requieren afinar la sensibilidad para ser detectados. Entre ellos están los desacuerdos con los padres por motivos culturales (negativa a vacunación, circuncisión), problemas psicosociales como el maltrato, la obesidad por malos hábitos de vida, el manejo de muestras biológicas y análisis genéticos, el respeto     a la confidencialidad, el menor maduro, el uso de imágenes de pacientes en publicaciones, la creación y uso de registros por citar algunos.

¿Qué es la bioética?

Para la Comisión Nacional de Bioética, ésta es la rama de la ética aplicada que reflexiona, delibera y hace planteamientos normativos y de políticas públicas para regular y resolver conflictos en la vida social, especialmente en las ciencias de la vida, así como en la práctica y en la investigación médica que afectan la vida en el planeta, tanto en la actualidad como en futuras generaciones.

La bioética debe ser necesariamente:

  • Laica: no ligada a ninguna moral concreta, pero respetuosa con todas.
  • Racional: basada en una deliberación y argumentación lo más razonable posible, dentro de la comunidad científica.
  • Dialógica: que reconozca como interlocutor válido a cualquier persona capaz de comunicarse.
  • Plural: capaz de mantener un diálogo con distintas culturas y morales reconociendo la diversidad de planteamientos y valores.
  • Crítica: que plantee una deliberación abierta y con-textualizada de los problemas, sin prejuicios.
  • Orientada por grandes principios y no por normas, deberes o reglas concretas de acción.

¿Qué es la Pediatría?

La pediatría es la rama de la medicina que se especializa en la salud y las enfermedades de los niños. Se trata de una especialidad médica que se centra en los pacientes desde el momento del nacimiento hasta la adolescencia, sin que exista un límite preciso que determine el final de su validez. (OMS)

¿Cuál es su relación?

  • La práctica clínica enfrenta al profesional con problemas que desconciertan porque no son medibles y evaluables. Tienen que ver con el mundo intangible de los valores donde la bioética tiene su campo de acción.
  • La bioética ofrece un marco teórico con unos contenidos, unos principios que ordenan lo que de otra manera sería un caos de creencias subjetivas.
  • La ética señala principios generales que guían nuestras acciones y  reflexiona sobre los fundamentos racionales de la conducta. La moral alude a normas concretas, y está más relacionada con orientaciones de carácter privado, ligadas a una determinada religión o creencia.

Los pacientes, como todos los seres humanos, tienen unos valores que deberíamos integrar en la relación clínica. Algunos autores promueven la inclusión de una historia de valores en la historia clínica, en donde queden recogidas creencias, concepciones de la vida y la muerte, prácticas culturales, etc. Un problema ético no es un problema religioso ni legal, aunque lógicamente deba manejarse en el marco de las leyes, sino un conflicto de deberes en la realización de un valor.

En atención primaria se plantean conflictos éticos, que habitualmente no son de la magnitud de los problemas hospitalarios, pero no por ello son menos importantes. En el medio hospitalario, el inicio, el final de la vida y las situaciones de riesgo vital son momentos clave en la toma de decisiones importantes como limitar o adecuar el esfuerzo terapéutico, el trasplante y la donación de órganos o la participación de los adolescentes en la toma de decisiones vitales. Un problema ético no es un problema religioso ni legal, aunque lógicamente deba manejarse en el marco de las leyes, sino un conflicto de deberes en la realización de un valor.

  • Los 4 grandes principios de la bioética, de todos conocidos, podrían ser considerados valores básicos que sirven para enmarcar la corrección ética de una decisión clínica:
    • El principio de autonomía encarna el valor del respeto a las decisiones del paciente.
    • El principio de beneficencia, la obligación moral de procurar el bien   al paciente respetando sus preferencias.
    • El     principio     de     justicia compromete a la justa o equitativa distribución de los recursos sanitarios.
    • El principio de no maleficencia obliga a proteger al paciente frente a los posibles perjuicios de la medicina.

En atención primaria se plantean conflictos éticos, que habitualmente no son de la magnitud de los problemas hospitalarios, pero no por ello son menos importantes.

  • Por ejemplo: la atención urgente de un menor sin sus representantes legales, la discrepancia de los padres ante el mejor interés del menor, el respeto a la intimidad y confidencialidad del menor en problemas de salud sexual y reproductiva, en toxicomanías o en trastornos del comportamiento alimentario, la negativa de los padres a la vacunación sistemática, el empleo de terapias alternativas, etc.

Finalmente, no hay duda de que el primer deber del profesional es tener una buena competencia científica y técnica. Pero mantener el compromiso, la fidelidad y la calidad del servicio que la medicina ofrece a los pacientes y a la sociedad, requiere un nuevo perfil de excelencia, o lo que es lo mismo, de calidad profesional, que reúna estos 3 aspectos: la formación y el trabajo desde las mejores evidencias científicas, el respeto y la inclusión de los valores de los pacientes en la relación clí-nica y la militancia activa en los valores profesionales.

¿Conoces el alcance jurídico de la donación de órganos?

Antecedentes

La práctica de la donación y trasplante de órganos y tejidos ha evolucionado a lo largo de los años, adecuándose a los progresos médicos, científicos y tecnológicos, así como a los cambios de la conciencia social.

Entre los antecedentes que originaron la creación del CENATRA, lo constituye el hecho asentado el 25 de octubre de 1976, en el que se establece la creación del Registro Nacional de Trasplantes, definiéndose como una coordinación para las actividades relativas a la donación y al trasplante.

En el año 2001 se crea el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), estableciéndose como un Órgano Administrativo Desconcentrado de la Subsecretaría de Relaciones Institucionales de la Secretaría de Salud. Entre los objetivos del Centro, se estableció el desarrollar las condiciones necesarias para favorecer el marco de actuación en materia de autoridad sanitaria federal y desarrollar el marco regulatorio para favorecer el eficiente desempeño de los integrantes del antes llamado Sistema Nacional de Trasplantes.

Cabe señalar que, en junio de 2003, se transfirió a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) las atribuciones de vigilancia y control sanitario de las actividades de trasplantes. Este hecho redefinió al CENATRA como un órgano eminentemente normativo que, dentro de sus múltiples funciones, también tendría la responsabilidad de diseñar y coordinar el Subsistema Nacional de Trasplantes, así como su Programa de Acción.

¿Qué se necesita?

La Secretaría de Salud otorgará la licencia a que se refiere el presente artículo a los establecimientos que cuenten con el personal, infraestructura, equipo, instrumental e insumos necesarios para la realización de los actos relativos, conforme a lo que establezcan las disposiciones de esta Ley y demás aplicables.

Los establecimientos deberán contar con licencia sanitaria conforme al artículo 315 de la Ley general de salud en su fracción primera y segundaI. La extracción, análisis, conservación, preparación y suministro de órganos, tejidos y células; II. Los trasplantes de órganos, tejidos y células.

Contar con un responsable sanitario, quien deberá dar aviso ante la Secretaría de Salud. Los establecimientos en los que se extraigan órganos, tejidos y células, deberán de contar con un Comité Interno de Coordinación para la donación de órganos y tejidos, que será presidido por el Director General o su inmediato inferior que sea médico con un alto nivel de conocimientos académicos y profesionales en la materia.

¿Qué es un Donador?

Al que tácita o expresamente consiente la disposición de su cuerpo o componentes para su utilización en trasplantes.

¿Y qué establece el reglamento en materia?

El reglamento establece que, en el caso de los trasplantes entre personas vivas, se deberá evaluar favorablemente al donador como al receptor, y la información correspondiente se tendrá que enviar al Registro Nacional de Trasplantes.

Una vez obtenida dicha información, si no se realizará el trasplante, el receptor candidato conservará la antigüedad en el Registro.

Los comités internos de coordinación para la donación y trasplantes serán los responsables de realizar la distribución y asignación de órganos de acuerdo con lo dispuesto en la ley, con base en los criterios y requisitos antes previstos.

Los establecimientos de salud deben contar con la especialidad médica o quirúrgica, laboratorios de patología clínica, banco de sangre, sala de recuperación, unidad de cuidados intensivos, personal médico especializado en el tipo de trasplantes a realizar, medicamentos, equipo e instrumental quirúrgico adecuado.

Se deberá dar reconocimiento al mérito y altruismo del donador y sus familiares por el coordinador hospitalario, mediante una carta de reconocimiento, haciendo referencia al mérito. La transportación de órganos se hará en contenedores destinados específicamente para ello, que permitan su buen manejo, temperatura y conservación.

Oftalmología: El alcance de la autoridad para regularla

De acuerdo con el Consejo Mundial de Optometría (WCO), la optometría es una profesión de la salud que es autónoma, licenciada y registrada. Los optometristas son los profesionales primarios del sistema visual que proporcionan el cuidado comprensivo del ojo, así como la rehabilitación de condiciones del sistema visual.

Las principales discapacidades visuales que se dan son el astigmatismo, la hipermetropía, miopía, presbicia o vista cansada y las cataratas, todas estas patologías, se desarrollan en los infantes de edades entre 8 a 12 años, generalmente.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay aproximadamente 285 millones de personas con discapacidad visual, y aproximadamente un 90% de esa cantidad se concentra en los países en desarrollo; el 82% de las personas que padecen ceguera tienen 50 años o más.

Asimismo, esta organización establece que se requiere un licenciado en optometría por cada 10,000 habitantes. Y en el caso particular de México, requerimos 11,234 licenciados en optometría y aproximadamente se tienen en la actualidad 4,000 titulados.

Desafortunadamente, en México, nos encontramos ante una problemática muy grande, pues a pesar de que el artículo 4° Constitucional establece que “Toda persona tiene derecho a la salud”, no existe una debida regulación; actualmente la norma vigente no contempla el debido ejercicio de esta actividad, aunado a que los exámenes de la vista no son realizados por ópticos prácticos que se hacen pasar por optometristas sin tener un título y cédula profesional que los avale como tal.

Si bien es cierto que se hace mención a la falta de una correcta regulación, es necesario mencionar que los consultorios de salud que brinden servicios de oftalmología, necesitan cumplir con las características de infraestructura y equipo que las NOM-005-SSA3-2010, y NOM-016-SSA3-2012.

Por otro lado, existen establecimientos que se dedican a realizar procedimientos correspondientes a la Cirugía Oftalmológica con láser excimer, y estos deben cumplir con lo establecido en la NOM-209-SSA1-2002 (mencionada previamente), que tiene por objeto establecer las características y especificaciones mínimas de infraestructura, equipamiento, organización y funcionamiento de los establecimientos para la atención médica en los que se oferte y realice cirugía oftalmológica con láser excimer, así como los perfiles del personal profesional que lleva a cabo dicha práctica.

Dentro de la Ley General de Salud, únicamente se hace mención a la salud visual en el artículo 3°, y en el artículo 79 se establece que, para el ejercicio de esta actividad, es necesario contar títulos profesionales o certificados de especialización que hayan sido expedidos por las autoridades competentes.

¿Cómo involucra a tu consultorio la liberación de patentes de medicamentos genéricos?

Para poder dar comienzo a lo que conlleva la liberación de un medicamento patente es importante definirlo, por lo tanto, se entenderá por invención a toda la creación humana que permita transformar la materia o la energía que existe en la naturaleza, para su aprovechamiento por el hombre y satisfacer sus necesidades concretas.

Haciendo referencia a lo anterior y que dicha invención, provocará indudablemente la acción del derecho de exclusividad, serán patentable todas aquellas invenciones que sean nuevas, resultado de una actividad inventiva y susceptibles de aplicación industrial.

Por lo tanto, el derecho exclusivo de explotación que ya se comentaba sobre la invención patentada le proporciona al titular las siguientes prerrogativas:

  • Impedir a otras personas que fabriquen, usen, vendan, ofrezcan en venta o importen el producto patentado, sin su consentimiento, si la materia objeto de la patente es un producto.
  • El derecho de impedir a otras personas que utilicen ese proceso y que usen, vendan, ofrezcan en venta o importen el producto obtenido directamente de ese proceso, sin su consentimiento, si la materia objeto de la patente es un proceso.

Es entonces como este derecho se encuentra protegido por la propia ley aplicable, otorgando una vigencia de 20 años improrrogables a todas las patentes, sin embargo, esta regla se rompe en cuanto encontramos la excepción colocada en el artículo 77 de nuestra Ley la cual establece la regla aplicable para las licencias de utilidad pública, que será otorgada por causas de emergencia o seguridad nacional, así como enfermedades graves que sean declaradas por el Consejo de Salubridad General como de atención prioritaria así como la correcta publicación a través del Diario Oficial de la Federación.

Es sumamente importante tomar en consideración así lo que implica una licencia de utilidad pública, ya que debe de contar con los siguientes elementos de manera indispensable:

  • Justificación
  • Declaratoria
  • Publicación
  • Concesión
  • Solicitud de la concesión
  • Regalías

En este sentido podemos señalar algunos ejemplos como la concesión en algunos países sobre la retroviral Remdesivir, como tratamiento alternativo, lo cual, de contar con el sustento científico suficiente, provocaría una demanda considerable, siendo posiblemente la opción para que México, ponga en funcionamiento la licencia de utilidad pública.

Un ejemplo más ocurre en Medtronic México, el cual consiste en la liberación de la patente de ventiladores para que ayudaran en el tratamiento para pacientes diagnosticados con COVID–19, sin embargo, esta liberación fue realizada por el propio titular sin necesidad de ocurrir por parte del IMPI.

Esto entonces provoca una afectación en los acontecimientos que están por venir, ya que, la industria farmacéutica se encuentra en la búsqueda de una vacuna, una búsqueda que es principalmente intelectual o humanitaria y no la búsqueda de una explotación del producto o proceso. Este tipo de acontecimientos son los que principalmente llegan a tener una afectación en toda la población, ya que la liberación de distintos medicamentos y su uso, ha provocado una mayor regulación, consistente desde la recepción de una receta para un antibiótico desde el tipo de autorización según los insumos para la salud que se encuentren en venta. Es con esto, que dependerá del tipo de medicamentos o incluso de dispositivos que tengas en tu establecimiento, el claro ejemplo puede darse en las pruebas rápidas COVID – 19, que pueden encontrarse en el mercado a un precio considerablemente accesible o considerablemente alto.